Amigos:
Demás está el presentarles al célebre historiados, periodista y escritor Paul Johnson. Valga mencionar algunos de sus títulos como Tiempos Modernos, Intelectuales, Historia de Cristianismo o Creadores, entre otros.
Acabo de leer “Héroes” asignando tal categoría a Alejandro Magno, Julio César, Juana de Arco, Abraham Lincoln y ya en nuestra época y en diversas categorías a Churchill, De Gaulle, Mae West, Marlyn Monroe, Reagan, Margaret Tatcher y Juan Pablo II.
Al final, en la penúltima página, señala lo que transcribo:
“La gente debe estar de acuerdo en diferir sobre los héroes. Yo admiro enormemente a Chile y su gente y me preocupé cuando mi amigo Salvador Allende se hizo presidente y abrió el país a las hordas de radicales armados de todas partes del mundo. El resultado fue la mayor inflación del mundo, una violencia generalizada y la amenaza de una guerra civil. Así que aplaudí la toma del poder por parte del general Pinochet, en consonancia con los deseos del parlamento, y aún más a la hora de revitalizar la economía y convertirla en la más sólida de Latinoamérica. Pero al evitar la transformación de Chile en un satélite comunista, el general se granjeó el furioso odio de la Unión Soviética, cuya maqunaria propagandística le demonizó con éxito entre los intelectualoides de todo el mundo. Fue el último triunfo del KGB antes de desvanecerse en la papelera de la historia. Pero Pinochet sigue siendo un héroe para mi porque conozco los hechos.”
Elocuente, y de paso lean el libro que es muy interesante.
Christian Paulsen


La historia de la humanidad, ...
La historia de la humanidad, nos deja ver, a mi humilde modo de comprenderlo, que como sociedad aún es mucho lo que nos falta en conjunto, para comprender la trascendencia de nuestras existencias humanas, precisamente agrupados en comunidades, sociedades y países. El libro de P. Johnson lo he leido dos veces con once años de diferencia: primero en 1998 (cuando tuve el dinero para comprarlo) y luego en 2009 cuando lo saque de mi pequeña y humilde biblioteca para comentarle a mi esposo, la importancia de conocer la historia moderna (siglo XX) y entender así, la historia actual (ésta década de este nuevo milenio).
Hoy, cuando releo sus páginas, siento un aire de tristeza al sentir que, la triste historia de desaciertos y engaños parecieran repetirse para algunos países y sus sociedades, precisamente por desconocer la historia de la humanidad y la historia de sus propios paises, como el caso de mi pobre pais Venezuela.
Por eso, me ocupo desde distintos medios, de propiciar grupos de lectura e intercambio de saberes y conocimientos, primero entre mis grupos de pares, profesionales de 30 a 50 y más años que ignoran muchos acontecimientos históricos mundiales, Latinoamericanos y locales, y luego entre los más jóvenes (de 15 a 29 años), para tratar de prender algunas luces que lleven claridad a esta sociedad que, pareciera atravieza por el más escabroso oscurantismo espiritual, intelectual y social de su corta historia.
Saludos cordiales,
Eddy Luz R.
Maracaibo, Vzla.